Pescado Fresco | ¿Cómo diferenciarlo del pescado congelado?

Los alimentos frescos siempre van a saber mucho mejor que aquellos alimentos que están guardados o conservados de alguna manera. Esto se puede demostrar sin tantas complicaciones con el pescado fresco y congelado. Es un alimento que pierde sus propiedades con mucha facilidad y que, por consiguiente, no sabe igual ni nutre tanto como debería.

Lo curioso del pescado es que, al congelarse, es posible que guarde con mayor ahínco sus propiedades. Es un poco complicado el diferenciar al pescado fresco del pescado congelado. Por ende, vale la pena resaltar aquellos aspectos en los que deberás fijarte para elegir el pescado más fresco de la pescadería.

Cómo diferenciar el pescado congelado del pescado fresco

Entendiendo que el pescado fresco es aquél que aún conserva todas y cada una de las propiedades que tenía al salir del agua. Se puede comentar entonces que esta clase de alimento se diferencia del pescado congelado en los siguientes aspectos:

Ojos del pescado

Si se trata de un pescado fresco, sus ojos han de ser abultados y con forma esférica. Es indispensable que la pupila sea negra y brillante y con el cristalino totalmente transparente. En dado caso de que el pescado congelado no esté fresco, verás que la pupila ha adquirido un tono grisáceo y el cristalino estará nublado u opaco.

Piel del pescado

Cuando es fresco, la tonalidad de la piel debe ser intensa y viva, similar al vino. Esta textura de la piel ha de ser dura, firme y elástica, algo que se puede llegar a confundir con frecuencia si este pescado está debidamente congelado. En ese sentido, espera a que el pescado se descongele para que puedas comprobar la calidad de la piel. ¡Si el pescado presenta manchas de sangre seguramente no está fresco!

Agallas del pescado

Mientras más fresco se encuentre un pescado, más rojiza o rosada será la parte de sus agallas. Estarán brillantes y limpias y con un tacto bastante resbaladizo. Si el pescado congelado tiene las branquias descoloridas, secas, viscosas o amarillentas, entonces no te convendrá comprar o consumir ese pescado.

Escamas del pescado

Cuando se trata de un pescado fresco, sus escamas se encuentran pegadas al cuerpo de forma correcta. Si el pescado congelado tiene escamas frágiles o que se desprenden con mucha facilidad, entonces seguramente ya esté en mal estado.

Vísceras del pescado

En última instancia, puedes intentar verificar el estado de las vísceras del pescado. Es necesario que estas vísceras no estén infladas o que no presenten ningún tipo de putrefacción. ¡Duda de la frescura del pescado si sus tripas están inflamadas!

Ya que estamos ante pescados congelados y pescados frescos, no se puede usar el olfato para determinar si dicho pescado congelado está en óptimas condiciones o no (ya que si está congelado no debería oler de manera desagradable). Además, congelar un pescado ha demostrado ser uno de los mejores métodos de preservación para los mismos. No aplica descartar directamente el pescado congelado por la simple razón de que está en este estado de preservación. ¡Es indispensable fijarse en los aspectos ya comentados!

Si quieres diferenciar el pescado fresco de uno que no lo está, opta por verificar que dicho pescado huela a mar. ¡Solo el pescado verdaderamente bueno presume de este olor a costa!

Consideraciones al comprar pescado fresco congelado

Habiendo entendido lo ya comentado sobre el pescado fresco y el pescado congelado. Se puede comentar que, efectivamente, es posible conseguir pescado fresco congelado para llevar a casa. Por este motivo, conviene resaltar las siguientes consideraciones si es que gustas de esta clase de alimentos en tu dieta cotidiana:

  • Verifica que no se haya roto la cadena de frío del pescado. En otras palabras, asegurate de que el pescado siempre ha estado congelado desde el primer momento que salió del agua. Para esto, pregunta el nivel de calidad que tenga ese pescado fresco congelado. Es necesario que lo adquieras en una pescadería de confianza para evitar inconvenientes.
  • Confía en el pescado frescos envasado al vacío más que aquellos que no lo están. ¡Los pescados envasados al vacío tienden a preservar mucho más su frescura!
  • Hay tipos de pescado que sobrellevan de mejor manera el frío que otros. Puedes fijarte en el pescado congelado que adquieres para ver si es probable que esté fresco o no. Por norma general, los pescados menos grasos son los que aguantan de mejor forma el frío, aunque el salmón y el atún también resisten muy bien este proceso. ¡No se puede decir lo mismo de los pescados azules!

Como ves, las señales del pescado fresco están ahí y pueden ser observadas por cualquiera. Lo único que necesitas conocer es cómo diferenciar entre el fresco y el congelado para que puedas discernir si vale la pena comprarlo o no. ¡No es difícil comer pescado en buen estado!