¿Sabes cuáles son las partes del pollo? | Sácale el máximo provecho al despiece del pollo

Si bien se habla mucho de las partes de la ternera o de la carne roja en general, ello no implica que sean los únicos alimentos que valgan la pena repasar. Una prueba perfecta de lo antes dicho es precisamente el pollo. Es un animal que también se divide en diversas partes y que te puede brindar tantos nutrientes como bien haría la carne de vacuno. Por lo antes comentado, resulta necesario conocer cuáles son las partes del pollo y, dicho sea de paso, cómo se puede sacar el máximo provecho a las mismas.

Puedes encontrar las mejores piezas aquí.

Las partes del pollo más importantes

Si has optado por comprar un pollo entero para proceder con su respectiva separación de partes, entonces has de conocer cuáles son esas partes del pollo a las que deberías prestar más atención. Siendo estas las que siguen:

  • Cuartos delanteros: Esta sería la parte delantera del pollo y es donde se encuentran las piezas más reconocidas del animal: las alas del pollo y las pechugas. También se puede localizar en esta parte el cuello y las crestas, de forma que podrás utilizarlos sin problema en toda clase de cocinados: con arroz, fritos, asados y demás.
  • Cuartos traseros: En este caso, tendrías la parte trasera, donde podrás encontrar las siguientes partes más reconocibles: muslos, contra-muslos, cuartos traseros, muslitos y obispillo. Dependiendo de la parte del pollo que utilices podrás encontrar más o menos recetas para preparar.

Si se ha de ser mucho más específicos con las partes más importantes del pollo, entonces se pueden comentar cómo aprovechar las mismas de la siguiente manera:

  1. Alas de pollo, exquisitas para preparar a la barbacoa o en parrilla. Puedes cocinar estas alas de forma entera o trocearlas por cada una de las falanges para que rindan mucho más, siendo estas partes las siguientes:
    1. Blanqueta.
    1. Alón.
    1. Punta.
  2. Pechuga, pudiendo encontrarla con piel o sin piel, deshuesada o con hueso. Usualmente se sirven enteras y limpias, encontrando que esta es la parte más consumida del pollo por ser la zona donde menos grasa se acumula.
  3. Muslos o jamoncitos, situados en la parte inferior de la pata, justo por debajo de la articulación propia de la rodilla. Por norma general, el muslo se suele consumir entero y con piel, pudiendo decir que la mejor manera de sacarle provecho es friéndolo o guisándolo.
  4. Contra-muslo, encontrando esta pieza por encima de la articulación de la rodilla. Es una parte bastante carnosa que se encuentra unida al muslo. ¡Se suele utilizar con frecuencia en salteados y frituras!
  5. Obispillo, es la parte del pollo que se encuentra justo por encima de la cola. Es una pequeña porción de carne con forma de almendra, la cual puede aportar textura, jugosidad y sabor a la preparación que estés realizando.

Aunque no son tan importantes como las partes del pollo antes comentadas, también es posible encontrar los menudos. Son todas las vísceras que se encuentran dentro del animal y que también son comestibles si se preparan de la forma más adecuada. Con esto en mente, se puede decir que los menudos del pollo están compuestos por las siguientes vísceras:

  • Corazón. La forma más común de consumirlo es con cebolla o al vino (hay quienes lo hacen a la parrilla).
  • Hígado, perfectos para ser cocinados a la plancha o acompañados con verduras, arroz y demás alimentos. ¡El hígado de pollo es muy rico en hierro!
  • Mollejas, pudiendo cocinarlas cocidas o en su caldo.

Cómo escoger las mejores partes del pollo

Conocer las partes del pollo no servirá de nada si no sabes cómo identificar aquellas partes que son de mayor calidad o que, en su defecto, están mucho más frescas que las demás. En ese sentido, puedes tomar en cuenta las siguientes consideraciones para escoger las mejores partes del pollo:

  • El color de la carne debe tener un color amarillo ligero. Debido a que este color denota la alimentación a base de maíz que debía tener el animal. En dado caso de que la parte del pollo escogida presenta un color violeta o verdoso, es posible que la misma no sea tan apetecible.
  • La textura de la carne no debe estar pegajosa, es necesario que la piel esté lisa y tersa. ¡De lo contrario la parte del pollo no es de calidad!
  • El cuello ha de estar fuerte (esto si compras el animal entero para luego cortarlo en sus respectivas partes). Del mismo modo, el ojo debe estar brillante y poco hundido para garantizar la frescura del alimento.

Ten en cuenta todo esto y así podrás escoger las mejores partes del pollo para que puedas preparar este alimento de la mejor manera posible. ¡Ya lo sabes!